En un anterior post hablaba de mi pobre contribución a La Coruña en forma de rampa de chapa lagrimada 4/6.
Cambiando el hierro por la madera, hace unas semanas en Madrid he colaborado en la construcción de esta rampa de aquí arriba dentro del tinglado que ha montado la gente de EXYZT en el solar de La Latina junto al Mercado de la Cebada.
El mail se completa con la explicación de este fenómeno:
“El agua, más pesada que el aceite, se va al fondo donde es inmediatamente sobrecalentada. La fuerza explosiva del vapor vuela el aceite encendido y lo expulsa. En campo abierto, resultó en una bola de fuego que se asimila a una explosión nuclear. Dentro de la cocina, la bola alcanza el techo y cubre todo el ambiente. Tampoco debe arrojarse azúcar o harina en un aceite encendido. Una taza de cualquiera de las dos crea una fuerza también explosiva equivalente a dos barras de dinamita.”
En el diario gratuito Qué! de hoy 17 de septiembre he leído lo siguiente:
“El profesor de antropología evolutiva Robun Dunbar estima que hay un grupo muy cercano al individuo que puede estar compuesto por cuatro o seis amigos íntimos. A partir de ahí, clasifica al resto de los llamados ‘amigos’ en función de las veces que se ven cada mes. El siguiente nivel está formado por aquellos que vemos mensualmente, y cuya muerte nos provocaría pena.”
Es de valorar el trabajo colectivo del mensaje, que se adivina por el uso de diferentes colores y tipografías. Aunque, he de decir, no creo que sea ésta una información muy contrastada.
Diseño de Mierda, el nombre de este blog, no hace referencia (no necesariamente) al contenido de los posts ni a una opinión sobre lo que en ellos se trata. Es algo un poco más complicado.