Posts Tagged ‘Bicho Palo’

El Bicho Palo y la guitarra de Lucas

22 junio 2011

 

El Bicho Palo y los días felices

13 junio 2011

Aquí vemos al Bicho Palo en la parte de atrás del refugio de Canencia, en la Sierra Norte de Madrid. Eran días felices en sintonía con la Naturaleza. Podemos ver como aún disponía de sus 6 patas. Si abriéramos el plano también veríamos a más insectos palo. Sí, hubo más insectos palo, pero sólo uno llegó a la ciudad. Los otros 4 se quedaron por el camino como si de una canción infantil se tratara.

Uno se escondió en el bosque entre ramas caídas y allí se quedó.

Uno perdió una pata trasera cerca de un hormiguero. Las hormigas montaron una asamblea para decidir si era alimento o material de construcción.

Uno saltó de la mesa de piedra en la casa de un seguidor de la Secta del Tejo.

Uno bebió sangre de dragón que era pura leche de tejón.

El Bicho Palo come una hoja de rosal

5 junio 2011

Hoy podemos ver como el Bicho Palo se alimenta de una hoja de rosal.

El relato de las horas previas a esta grabación es importante. Quizá sea, incluso, un elemento clave para explicar la brevedad de su vida. He de decir que es una historia llena de lagunas, llena de interrogantes.

Esa traumática tarde el Bicho Palo se escapó de su caja de zapatos. Tras una intensa búsqueda por el salón lo encontramos debajo del sofá sin una de sus patas delanteras y sin parte de la otra. En el vídeo podemos apreciar su nueva morfología mutilada.

(Es conveniente aclarar que los bichos palo pueden desprenderse, voluntariamente, de sus patas delanteras como acto defensivo para distraer a los depredadores que los acechan y así poder tener una mínima oportunidad de escapar.)

El porqué, en este caso, el Bicho Palo se deshizo sólo de pata y media es una incógnita. Lo cierto es que, durante unos días, al verlo comer mucho más que de costumbre, llegué a pensar que regeneraría las patas como una lagartija hace con su cola. Pero no fue así y, al poco tiempo, se deshizo de la media pata delantera que le quedaba. Eso sí, se movía con una soltura que, si bien no se puede decir que fuera la misma, se puede decir que era casi la misma que antes.

Y quiero abrir aquí una reflexión aparte sobre la imposibilidad real de los insectos (desde un punto de vista humano) de perder sus patas delanteras, ya que cuando esto sucede pasan a ser las patas del medio las perdidas. No sé si me explico.

El Bicho Palo regresa a Somosierra

4 junio 2011

Aquí podemos ver al Bicho Palo volviendo al campo, después de un mes en la ciudad, en lo que resultó ser también su última visita a la Naturaleza. Nunca llegó a acostumbrarse del todo a la vida urbana.

El Bicho Palo y los finales principios

3 junio 2011

Sobre estás líneas podemos ver un nostálgico bodegón otoñal.

El cómo han ido a parar esos elementos a la mesilla del salón no es el objetivo de este post, pero prometo que no he decorado la escena ni lo más mínimo. Cada objeto tiene su historia, unas más interesantes que otras.

El objetivo de este post es presentaros al Bicho Palo.

No, no está durmiendo. Ha muerto.

Ha fallecido dentro de la caja de zapatos Camper que fue su hogar durante su último mes de vida. Seguro que vivió buenos y malos momentos dentro de esta caja, decidir si fueron más los unos que los otros no nos corresponde a nosotros.

Pero no estemos tristes, esto es una presentación. A partir de aquí retrocederé en el tiempo y podremos ver al Bicho Palo en acción.

Recuerdo que Gabriel me habló una vez de una película de propaganda soviética en la que, marcha atrás, se ve como una familia come un filete de ternera, como una mujer compra el filete en la carnicería, como un cadáver de vaca es despiezado, como una vaca entra en el matadero y como la vaca pace alegremente en la pradera rusa.

Pues algo así voy a hacer yo. Si los finales son buenos nadie se acuerda de los principios.